Una prueba modesta, una “desorganizada” orquesta

Freedom

Participé en este treking en ediciones anteriores y juré no volver, no volver por sentirme abandonado a mi suerte, por sentir que estaba desamparado por un organizador, por pasar miedo bajo la nieve en medio de la niebla, sin referencia ni ayuda ninguna.

Casi tres años después vuelvo a estar en esa salida, he cambiado, he evolucionado (no se si hacia delante o hacia atrás), ahora no espero nada de las carreras, sólo quiero poder correr libre por el campo durante muchas horas, 80 kilómetros sin nada mas en la mente, centrado en mi, en mi respiración, en mi entorno, sentirme libre, primitivo.

Con suerte, alguien me dará algo de agua en algún avituallamiento que espero encontrar, si no, tendré que buscarme la vida, buscar mis recursos, racionar mis bienes, seguir aprendiendo.

 

Cuando te planteas retos sin esperar nada a cambio, siempre sales ganando, independientemente de finalizarlos o no, de perderte, de que te den premios o camisetas, de que te cuiden mas o menos, siempre ganas.

 

Alcoi, 8 de la mañana, el caos reina una vez mas en la entrega de dorsales, la ausencia casi total de organización profesional, nos hace entender que, una vez mas la intuición personal será parte del encanto de esta prueba.

No está claro el circuito, parece que, han desaparecido balizas, el track de GPS no es correcto,… vine simplemente a correr por el monte, nada mas, y eso lo tengo garantizado.

3 bidones de agua, 1 GPS, una botellita de GEL y una barrita de Almendras serán mis compañeros en esta aventura.

 

Salida, fuera camiseta tras 2 kilómetros de calentamiento y nos vamos por delante una grupeta de 6,  que se convierte en 4 cuando 2 chicos se “escapan” tras unos 10 kilómetros de carrera.

 

Los rayos de sol sobre mi cuerpo son gasolina junto con la brisa, la altura, los paisajes, la montaña, me siento afortunado de estar allí, consciente del regalo que todo lo que hago supone, de estar vivo y estarlo con esta intensidad, quizás ese es el secreto del éxito, de no tener ni un segundo de bajón o pájara o como se quiera llamar, sólo pensamientos positivos rondan mi cabeza, no hay presión.

Y así, llegamos al final del primer bucle del circuito en forma de 8, tras 40 kilómetros sin a penas agua ni refuerzos externos, tan sólo 2 avituallamientos escasos nos han tranquilizado reforzándonos en la sensación de estar por la ruta correcta.

 

Parada en mi coche, no me importa el tiempo que pierda ni la posición, tengo apetito, abro el maletero y como lo que ayer cociné en casa arroz, brócoli, salmón, una coca-cola, un yogourt, una conversación con Paula y a seguir.

 

Antes de arrancar, la mala noticia, se ha modificado una vez mas el circuito, parece que este bucle será de 30 kilómetros mas o menos.

Hemos venido a correr y no queremos ni un centímetro menos de lo prometido pero, viendo el global, correremos todo un día y eso es mas que suficiente para hacernos felices.

 

Arrancamos de nuevo los 4 jinetes de la apocalipsis, ellos pararon a comer un bocata y tardamos lo mismo. El sol aprieta, las sonrisas de satisfacción se dibujan en nuestras caras, mas allá del rumbo o los servicios al corredor, este es un carrerón, enorme, fantástico y los cuatro tenemos un buen día.

 

Recorremos parte del trazado del tren que teóricamente debió unir Alicante y Alcoi, y que, una guerra impidió estrenar, hacemos nuestros los túneles, mas de 2,5 kilómetros bajo tierra, recorremos llanuras recién sembradas de girasoles, nos perdemos en alguna masia, y  en el último ascenso nos quedamos sólos Jose y yo, y tras coronar el plans, segundo punto más alto del recorrido, nos dirigimos como dos salvajes bajando a toda velocidad campo a través hacia la meta, rodeados de la nada, de la naturaleza, bañados por el sol, felices, libres,…son esos momentos, los que a uno le hacen comprender lo grande que es este deporte, adoro las ultramaratones de montaña porque me hacen bajar a lo mas básico de mi mismo, verte correr como un jabalí tras 8 horas te hace sentir que realmente no necesitas nada mas para ser feliz, que los añadidos a eso, sólo son inventos, o marketing o como lo queramos llamar y hoy, a mi, no me hacen falta para encontrar lo que busco.

 

Finalmente, y tras recorrer los túneles en sentido contrario, y recibir el aliento de los últimos valientes que empiezan a afrontar el segundo bucle cruzamos la meta cogidos de la mano Jose y yo, tras 71 kilómetros según el organizador (64 según mi GPS sin señal en unos 5 kilómetros de túneles) y 9 horas y 13 minutos en las que hemos crecido, hemos sido muy felices y hemos disfrutado juntos.

 

Datos técnicos:

 

Prueba: Treking internacional Ciudad de Alcoi.

 

Material:

Calzado:NB MT 101

Pantalón corto running.

Camiseta sin mangas TNF.

Manguitos Pearl Izumi.

Buff

 

Distancia: 71 kmt.

 

Tiempo: 9h13

 

Puesto: 3º-4º

 

Una ducha, vuelta a casa y transición,…hay que bañar a los niños y prepararles la cena, no se me ocurre un trofeo mejor que, tras lo vivido las 9 horas y 13 minutos siguientes a las 9:00 am de este día, tener energía suficiente para poder estar ahí y disfrutar también de eso.

 

Próximo reto, Castellón Penyagolosa, 115 kilómetros con mi grupo de amigos, no puedo esperar….

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