Definitivamente, tras haber completado entre 20 y 25 maratones, aún no sé si me gustan. Verlas sí. Prepararlas y correrlas… Me lo tengo que pensar. Son crueles, sin escrúpulos de ningún tipo. Les dedicas lo mejor de tu vida, solo piensas en ellas durante 4 meses, sacrificas tanto como puedes y a la mínima te apuñalan. Y además te cobran el IVA dejándote tocado con efectos colaterales diversos.





