Mi otro deporte… Pilates

FOTO 2

Contacté con el método Pilates de casualidad: era principio de verano y una serie de cambios en mi vida profesional y personal provocaron una enorme desgana por seguir entrenando y machacarme. necesitaba un cambio, algo que me relajara de todas las preocupaciones que me asolaban en ese momento y que me hiciera disfrutar nuevamente cada vez que me ponía “en marcha”. Salir día tras día y entrenar con molestias o dolores me creó un hastío por la carrera (aquiles), la bici (psoas y aquiles) y la natación (hombro) que nunca antes podía haber imaginado, pero ya era tarde. “NO ME APETECÍA ENTRENAR”. Para colmo no había objetivo, ni meta, nada…. Mi motivación había desaparecido.

 

 

Como no me bastaba con los diagnósticos de los fisioterapeutas y sus indicaciones, me puse a investigar por internet en busca del motivo por el cual tenía esas molestias y su porqué. Saqué poco en claro, la verdad. Si soy sincero me trajo más confusión si cabe, retocando medidas en la bici, calas, alimentación… Como consecuencia de un pequeño bulto que tenía en el metatarso del pie desde hacía tiempo acudí a ver a José Luis (podólogo y osteópata) en una clínica de mi ciudad y también aproveche y le estuve contando lo que estaba haciendo con María y cómo estábamos tratando las molestias del hombro, aquiles y psoas. Ratificó su diagnóstico y tratamiento y, como consecuencia de sus estudios en biomecánica y posicionamiento en la bici, se ofreció a verme. A la tarde siguiente dejábamos todo nuevamente ajustado, ahora simplemente tocaba recuperarse y volver a recuperar las ganas y la ilusión.

 

Entre él y María me recomendaron volver a trabajar la zona abdominal, lumbar y abductores ya que creían que el no haberlo trabajado durante toda la temporada me había perjudicado en exceso, así como los músculos antagonistas que había también dejado de lado. Sin embargo no me mandaron los ejercicios comunes que todos conocemos y que vemos en todos los gimnasios o centros deportivos, sino que me aconsejaron hacer Pilates. En primer lugar por mi estado de ansiedad y angustia (por no saber resolver las molestias de las lesiones, entre otros aspectos personales o de mi vida)  ya que según ellos me iba a relajar  y a devolver a mi estado normal (o al menos ayudar…) y en segundo porque creían que era un complemento ideal a nuestro deporte.

 

En muchas ocasiones había oído hablar del método Pilates pero nunca me había parado a investigar y leer acerca de ello. Tuve la suerte de ir recomendado por ellos a un centro donde no me cobraron nada durante el primer mes de sesiones (tres semanales). A simple vista parece ejercicios “chorra” que crees que no tienen ningún tipo de dificultad o de eficiencia. Tardé poco en darme cuenta mi lamentable estado y de comprobar lo que se puede “sufrir” con apenas media hora de un buen trabajo en suelo y sin complementos.

 

No podía explicarme cómo un tío que podía hacer semanas de quince horas de entreno podía tener unas agujetas en las piernas, los brazos, el abdomen, etc… Haciendo ejercicios de respiración costal, basculación pélvica, estabilización de las escápulas, caja torácica, etc. Las semanas se sucedieron y los resultados aparecieron. Nuevamente me activé y volví a entrenar de forma habitual, no existía nada programado, simplemente hacía lo que me apetecía, bien fuera nadar, montar en bici o correr. ¿Qué mejoría noté? Principalmente la musculatura del abdomen y la espalda, me permitió estar más erguido, a la hora de correr me notaba con una mejor técnica de carrera. Ahora, después de poder comparar entre hacer trabajo abdominal y no hacerlo durante una temporada, puedo afirmar que es fundamental, aunque como he dicho anteriormente no como solemos trabajarlo sino siendo consciente e incidiendo sobre todo y fundamentalmente en el  transverso abdominal y el suelo pélvico (dos de las zonas donde más y mejor se trabaja con el método Pilates)

 

Observaba como otros clientes que llevaban más tiempo hacían ejercicios que implicaban más grupos musculares. Yo ese mes principalmente me basé en aprender las bases y principios biomecánicos del método y aunque me parecía poco me notaba muchísimo mejor, las molestias al entrenar desaparecieron. Solía hacer la sesión por la mañana e incluso por la noche en casa solía practicar algún ejercicio, me dejaba totalmente relajado y calmado, ayudándome a algo que hacía tiempo que no conseguía: dormir del tirón.

En referencia a la flexibilidad, he conseguido ángulos o rangos de estiramiento superiores desde que lo practico, algo que me ha venido fenomenal para la natación y para “paliar” de alguna forma la anarquía y el pasado culturista de mis hombros. En cuanto a la coordinación, su práctica te obliga a estar muy concentrado en la ejecución de los ejercicios debido a que muchos de ellos requieren de una coordinación elevada entre varios grupos musculares o incluso con la respiración y sus ritmos de inhalación y exhalación.

 

Principalmente Pilates logrará que tengamos hábitos posturales mucho más saludables, nos hará descubrir cómo trabajar de una forma efectiva sin la necesidad de movimientos bruscos o forzados, sintiendo en todo momento el ejercicio y lo más importante, de manera eficiente. Por tanto mejoraremos nuestra fuerza muscular y nuestra postura corporal consiguiendo con todo esto paliar el riesgo de lesiones y por tanto alargar nuestra vida deportiva. Aumentaremos nuestra capacidad de concentración y de relajación ayudándonos a afrontar nuestros retos de una forma más estable y equilibrada.

 

Para mí ha sido un descubrimiento como complemento al triatlón, me ha ayudado a compensar todas las carencias y descompensaciones musculares adquiridas a lo largo de estos años y a fortalecer las zonas que tengo más debilitadas por mí características o estructura. Actualmente estoy cursando los cursos de instructor nivel uno y dos con FEDA para ampliar mis conocimientos y ayudarme a estar, conocer y controlar más y mejor: mi cuerpo y mente.


Artículos relacionados:

You can leave a response, or trackback from your own site.

3 Responses to “Mi otro deporte… Pilates”

  1. robertin dice:

    Me siento totalmente identificado contigo…parte de mi vida laboral esta llevando a que entrene con dificultad, con muchas molestias , generadas principalmente por tensiones nerviosas.
    Esto me lleva a entrenar mal y descuidar puntos claves como los que comentas. Si que he pensado muchas veces en el Pilates, pero de momento no me he atrevido…esto anima a ver que es posible….Gracias!

  2. Mi otro deporte… Pilates…

    Interesante artículo en el que el autor describe como conoció el Pilates por casualidad y le supuso todo un descubrimiento como complemento al triatlón ayudándole a compensar todas las carencias y descompensaciones musculares adquiridas a lo largo del …

  3. Carlos dice:

    Robertín, si tienes la oportunidad de probarlo….HAZLO, antes asegúrate que la persona que te lo impartirá sea cualificada, NO TE ARREPENTIRÁS, TE LO ASEGURO.

    Mucha salud amigo….

Leave a Reply