L’Ardenya, maratón de montaña con ritmos de asfalto

IMG_3887

“No es frío, Jaume. Es esta puta humedad que como se te meta en los huesos ya no entras en calor en todo el día”. Estaba terminando la frase cuando dan la salida. Más de doscientos corredores nos lanzamos detrás de los 42 kilómetros largos que nos esperaban por delante. Poco antes, tomando café en un bar, cada uno había mostrado sus cartas y sabiamos a lo que ibamos. ¡¡O eso creíamos !!

Los primeros kilómetros de pista estiran bien el grupo y dejan las patas a punto de ebullición si no aguantas un poco a “los caballos”. Es fácil dejarse ir. Tan fácil como pegar la gran petada después… Pero nadie afloja. ¡Pues yo tampoco! Las dos rodadas que los coches dejan en el camino de tierra hacen las veces de calles como si de tartán se tratara. Cuando llevo casi 10′ empiezo a notar ese sudor frío en la sien que no indica nada bueno. O llega pronto la subida o revienta la burra… Voy el 7º.

Y llegan, por fin, los primero repechos. Escondido entre la maleza se intuye un camino en constante subida que nos llevará a la cresta. ¡Bendita subida! Los cuádriceps se quejan de la pupa que hace correr más fuerte de lo conveniente, pero ahora no es tiempo de quejarse sino de subir. Aprieto el culo y tiro animado por el cascabel que llevo colgado a la espalda que tintinea con alegría. Voy solo. En tierra de nadie. A mi ritmo. Salgo de los arbustos y cresteo con la gracia que me caracteriza. La bajada es aún más amena. Resbalón tras resbalón me dejo ir y veo que hay bastante “cacho” con los 3 de delante, pero no hay prisa. Vuelvo a llegar a la pista donde ahora toca una buena sesión de toboganes para recuperar o suicidarse del todo. Algo me dice que la carrera de verdad, al menos la mía, no comienza hasta el km 30. Y con esa idea, y tan solito como hace un rato, paso por el cruce donde se separan la media y la entera. Carrera muy rápida, a una media superior a 10 km/hora. Huy, huy, huy… Acabando el trozo de pista veo que el 6º se ha descolgado y le adelanto sin mucho esfuerzo. Podía haber sido al revés. De hecho todavía puede ser. Queda mucho turrón.

 

Harto ya de pista llegan de nuevo los repechos y la hora de apretar. ¿No habías dicho que el km 30 comenzaba tu carrera? Pues dale, que ya vas por el 31. “Venga, este rampón de piedra suelta más conservador y aprieto luego”. Y subo y bajo. Y cuando voy a volver a subir veo que 4º y 5º vienen hacia mi con esa cara de “Cagon la puta, que nos hemos equivocado”. Pues sí. Nos hemos pasado de frenada los 3. En grupo volvemos atrás y retomamos las marcas con un agrio sabor de boca y el mosqueo de que puede volver a pasar… Pero hay que seguir. Y ahora a tope.

 

Sin darnos cuenta soltamos al 6º y añadimos al grupo a un corredor que se había despistado unos kilómetros antes. Nos acompaña un rato y justo en la subida en la que no es capaz de seguirnos se escapa también hacia delante el 4º. Es Jaume, nos conocemos bien y hoy no estoy a su altura. Le grito que apriete, que no me espere. Afloja sin estar muy convencido pero… Rápidamente ve que tengo razón. Y se va… Pero bien ido. Yo tengo un ritmo. El mío. Para ir con alguien tengo que ir sobrado y bajar un punto para acompañar. Si no, mejor dejarse caer y tirar solo.

Con la mente puesta en meta, y si mirar atrás, zizagueo como el borracho que vi esta mañana al salir de casa. Última cuesta… Y cómo cuesta. Hoy me sobran unos cuántos kilómetros. No a la carrera, sino a mi. Y cuando en el último plano ves que el pueblo queda lejos y el terreno es “corrible” te das cuenta que tendrías que haber dejado algo para el final. Algo de pila. Una “rayita”. Un culín. Una chispa que encienda ese último cartucho que, cuando lo tienes, te lleva en volandas hasta meta. Yo busqué y rebusqué. Pero hoy no había. Y, como pude, trote hasta meta conservando esa 5ª posición que me supo a gloria porque durante los dos últimos kilómetros estuve más cerca de la sexta que la cuarta. ¡¡Otra lección más de un cuerpo que me devuelve mucho más de lo que le doy !!

 

Artículos relacionados:

You can leave a response, or trackback from your own site.

2 Responses to “L’Ardenya, maratón de montaña con ritmos de asfalto”

  1. Patri dice:

    Me tienes impresionada… ¡!
    :)

Leave a Reply